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El Circuito Ricardo Tormo recorta un 60% sus ingresos por el Covid-19 y prevé retomar la normalidad en 2022

Pese al impacto de la pandemia, que ha provocado que el circuito cerrara durante varios meses, el trazado se sigue alquilando un total de 325 días al año.

Albert Ferrer

25 jun 2021 - 05:00

El Circuito Ricardo Tormo recorta un 60% sus ingresos por el Covid-19 y prevé retomar la normalidad en 2022

 

 

El Circuito Ricardo Tormo se aleja del Covid-19 con esperanzas renovadas. Aunque la merma de público en el Mundial de Motociclismo del año pasado supuso un descenso de los ingresos del 60%, el director general de la instalación, Gonzalo Gobert, explica a Palco23 que confía retomar la normalidad “a partir de 2022, como mucho en el año siguiente”.

 

El ejecutivo destaca que, en el curso actual, el trazado valenciano podrá acoger todas las competiciones que estaban previstas: MotoGP, Valencia Nascar, Campeonato de España de Velocidad (CEV), Racing Weekend, Ferrari Challenge, Fórmula E o el GT Challenge Europe. El único evento que se ha tenido que cancelar es el Festival de Clásicas del pasado marzo debido a un repunte de contagios; el resto de las competiciones se han celebrado o se van a celebrar este 2021 con público en las gradas, con un máximo de 110.000 aficionados.

 

En circunstancias normales, el Circuito Ricardo Tormo ingresa anualmente entre nueve millones y diez millones de euros, como fue el caso del ejercicio 2019. Sin embargo, el año pasado, con el estallido del Covid-19 y su repercusión a nivel de eventos y acogida de aficionados, el trazado vio como cerraba sus cuentas con apenas una facturación de 3,5 millones de euros.

 

“Dorna nos hizo un gran favor cuando no perdonó el canon que debíamos pagar todos los circuitos por acoger el Campeonato Mundial de Motociclismo”, destaca aliviado Gobert. Aun así, el trazado se resintió por el descenso del ticketing en MotoGP, con un descenso del 60% de los ingresos.

 

 

 

 

De cara al ejercicio en curso, que se cerrará a finales de año, la entidad prevé aumentar sus ingresos respecto al año pasado, aunque aún lejos de los nueve millones de facturación en condiciones normales, cifrando el cierre de sus cuentas en 4,5 millones de euros, dependiendo de la cantidad de público que pueda acoger en la carrera de MotoGP el próximo 14 de noviembre.

 

El 60% de los ingresos del trazado valenciano provienen de la celebración del Mundial de Motociclismo y todo su negocio derivado, un 30% del alquiler del circuito y de todos los otros proyectos y competiciones menores y el 10% restante proviene del negocio del márketing y la venta de palcos privados para las competiciones.

 

Actualmente el déficit del circuito se sitúa en torno a los cinco millones de euros, más o menos la misma cantidad que invierte la Generalitat. “No hay deuda comercial ni bancaria, la que existe es con la Generalitat. Y de forma recurrente, esta se capitaliza y se convierte en fondos propios”, señala Gonzalo Gobert.

 

La instalación valenciana mantiene la intención de construir un hotel, una zona temática que combine tienda, restaurante y museo, unas nuevas oficinas en los aledaños del trazado y la ampliación de las gradas, que actualmente se encuentra en stand by “debido a los trámites que supone llevar esto a cabo por una empresa pública”, comenta el ejecutivo.

 

 

 

 

El Circuito Ricardo Tormo cuenta con una plantilla total de 21 personas, a las que en ningún momento se les aplicó un expediente de regulación de empleo (Erte) durante la pandemia. Además, los trabajadores de mantenimiento, limpieza, seguridad y oficiales de pista son subcontratados por la propia empresa de Ricardo Tormo.

 

Hace apenas unos meses, el trazado llegó a un acuerdo con Dorna, la empresa española organizadora del Mundial de Motociclismo, para entrar hasta 2026 en la alternancia con los cinco circuitos en los que se corre en la Peninsula Ibérica, es decir, cuatro españoles y Portimão (Portugal). De este modo, tres de esos cinco Grandes Premios tendrán carrera cada año. “Nos gustaría seguir siendo la última carrera del año como de costumbre, pero habrá ocasiones en que deberemos quedarnos en boxes”, comenta apenado Gobert.

 

MotoGP continúa siendo la base del negocio, como también se ha demostrado que lo son los aficionados, que irán a más si en los próximos años nace talento local. “Tenemos dos escuelas, la Cuna de Campeones y Fórmula de Campeones, que están volviendo a dar resultados muy buenos, para ellos y para nuestras cuentas”, señala el ejecutivo.