Líder en información económica del deporte

Competiciones

Cataluña, el astillero de la vela nacional que navega hacia la Copa América

La comunidad cuenta con 30.000 licencias de navegación y 8.000 licencias federadas, el 18% de todas las que hay en España. La base de la vela sigue aumentando en la comunidad, con un 36% de los federados menores de 23 años.

Cataluña, el astillero de la vela nacional que navega hacia la Copa América
La Federación catalana de vela cuenta con un presupuesto de 4,5 millones de euros para este ejercicio.

Albert Martínez

02 may 2022 - 05:00

Cataluña mira al mar. La comunidad ha apostado en los últimos años por la vela y los deportes de mar, una estrategia que ha culminado con la creación de un gran pabellón azul destinado a los deportes marítimos y la adjudicación del mayor evento deportivo en vela del mundo: la Copa América 2024.

 

La comunidad aglutina el 18% de todas las licencias federativas de vela en España, con 30.000 licencias de navegación y más de 8.000 licencias federadas. Con más de 800 regatas anuales, 300 técnicos, 130 jueces y 111 clubes, Cataluña es la zona de España donde la vela cuenta con mayor apoyo en población, instituciones y competiciones.

 

Sin embargo, el gran hándicap de la vela continúa siendo la dificultad para practicarla. “No es lo mismo hacer ciclismo de montaña, en el que te compras una bici y sales a pedalear, que la vela, que requiere de instalaciones y embarcaciones que sólo te puede proporcionar un club al que estés asociado”, declara Xavier Torres, presidente de la Federación Catalana de Vela, a Palco23.

 

La vela tiene poca presencia en la televisión. Retransmitir el deporte implica crear un sistema de drones que sigan a las embarcaciones por el mar, lo que supone unos altos costes. Actualmente, España no cuenta con ningún acuerdo televisivo para la vela.

 

 

 

 

En los últimos años, Barcelona ha afianzado su apuesta por la vela. Una de las grandes ventajas con las que cuenta la capital catalana es que ya tiene construidas las instalaciones requeridas para la práctica de la vela, por lo que no necesita grandes inversiones. “Mucha gente practicante de vela no va al mar de Barcelona, sino que se desplaza hasta otros puntos de la costa y eso es porque, institucionalmente, la ciudad ha pasado mucho tiempo de espaldas al mar”, declara Torres.

 

La Federación catalana de vela cuenta con un presupuesto de 4,5 millones de euros para este ejercicio, que prevé mantener durante los próximos años, tras haberlo aumentado respecto a 2014, cuando contaba con apenas tres millones de euros. Pese a que no mantiene acuerdos por equipamiento y recibe apenas 20.000 euros en publicidad, sus cuentas presentan unos beneficios de 10.000 euros.

 

El presupuesto de la Federación española es poco mayor que el de la catalana, y alcanza seis millones de euros, de los cuales un 15% provienen de los patrocinadores.

 

 

 

 

A principios de abril, el Ayuntamiento de Barcelona comunicó que invertiría casi 27 millones de euros en la creación del Pavelló Blau, un pabellón al aire libre que va desde Port Vell al Fórum, con el objetivo de darle una nueva dimensión al frente marítimo, convirtiéndolo en un espacio de práctica deportiva en la ciudad.

 

De las 30.000 licencias de navegación que hay en Catalunya, el 36% corresponden a menores de 23 años. Una de las iniciativas que lleva a cabo la Federación Catalana para conectar con la gente joven es el programa Esport blau, a través de la cual los jóvenes del litoral catalán participan durante tres meses, en horario escolar, en programas de vela, con la colaboración de Generalitat y ayuntamientos.

 

Además, 3.000 niños de escuelas catalanas participan cada año en los programas de difusión de la vela para jóvenes. “De aquí a unos años, una proporción importante de esos niños seguirán apostando por la vela”, ha declarado Torres. Además, la Federación también trabaja en crear competiciones para la gente joven, ya que “gracias a la competitividad podemos dar promoción a nuestro deporte”, afirma el presidente.

 

Uno de los clubes líderes en el sector, el Club Patí Vela cuenta con más de 200 practicantes, de los cuales treinta son menores de 18 años. Sin convenios por equipamiento ni patrocinadores y ocho personas en plantilla, los clubes subsisten gracias a los practicantes y a los 5.000 euros en programas sociales que otorga el ayuntamiento de Barcelona.

 

Uno de los programas para aumentar la base de Club Patí Vela es organizar programas con grupos de veinte niños cada fin de semana durante un trimestre. El club también organiza la Copa catalana junior, en la que participan jóvenes deportistas de toda la comunidad.

 

 

 

En 2024, la capital catalana acogerá la Copa América de Vela, que tendrá un impacto económico de mil millones de euros aproximados. La Federación reconoce que reforzará la idea de expansión de la vela que ya estaban siguiendo desde hace tiempo y que la Copa América debe dejar un impacto en la comunidad una vez termine. Como las instalaciones ya están creadas, las entidades que organicen la competición deberán centrar sus esfuerzos en aumentar la afición por la vela.

 

“Cuando uno invierte mucho dinero en algo, lo ideal es que el entusiasmo se contagie a la resta de la población”, ha declarado Torres. “Antes y después de la Copa América deben haber contenidos y proyectos, por ejemplo, para niños y niñas, para crear afición con un gran evento, como sucedió en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992”, ha afirmado.

 

El Club Patí Vela teme que la población se haga una idea equivocada de lo que es la vela en Catalunya. “Las grandes embarcaciones no representan el día a día de la vela, nosotros apostamos por un deporte mucho más artesanal”, ha declarado Jordi Martínez, presidente de la entidad.