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Ainhoa Tirapu: “No podemos correr el riesgo de ser la versión 2.0 del baloncesto femenino”

La precandidatura de Unidas por el Fútbol, liderada por Ainhoa Tirapu y Dolores Martelli, tiene el foco puesto en promover la unión del fútbol femenino tras años de enfrentamientos y de ganar visibilidad en todos los estamentos.

Ainhoa Tirapu: “No podemos correr el riesgo de ser la versión 2.0 del baloncesto femenino”
Martelli: “Hoy en día el fútbol femenino no tiene valor, y es difícil venderlo”

Miquel López-Egea

08 abr 2022 - 05:00

Unidas por el Fútbol. Este es el lema de la precandidatura que lideran Ainhoa Tirapu y Dolores Martelli para presidir la Liga Profesional de Fútbol Femenino y que tiene el foco puesto en promover la unión del fútbol femenino tras años de enfrentamientos y de ganar visibilidad en todos los estamentos. Ainhoa Tirapu, candidata a la presidencia, se retiró como futbolista en 2020. La deportista ha militado como portera en las filas del Athletic Club de Bilbao durante quince años, proclamándose en dos ocasiones campeona de la Liga, y licenciada en Química. Por su parte, Dolores Martelli cuenta con más de veinte años de experiencia en márketing y eventos deportivos, y en los últimos cinco años se ha dedicado en exclusiva al trabajo y desarrollo del fútbol femenino. Martelli ha sido responsable del patrocinio del fútbol femenino en Iberdrola y posteriormente ha ejercido como directora de fútbol femenino de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef).

 

 

Pregunta: ¿Cuál es el eje principal de su programa?

 

Ainhoa Tirapu: Nuestro programa se basa en la unidad, algo fundamental para el desarrollo del fútbol femenino y para que tenga una unidad propia. Es esencial crear una marca y un producto diferencial del fútbol masculino. Nuestro reto es recuperar la visibilidad. Lo que no se ve, en realidad, no ocurre.

 

 

P.: ¿Tienen ya avales comprometidos?

 

Dolores Martelli.: Hemos hablado con prácticamente todos los clubes y nuestra propuesta está siendo bien acogida. Pero sería precipitado dar una respuesta porque estamos a la espera de conocer el proceso electoral.

 

 

P.: ¿Qué estructura tendrá la nueva asociación en caso de hacerse con la presidencia?

 

A. T.: Tenemos pensado un equipo de trabajo, pero los clubes son los dueños de la liga. Tendremos que consensuar y presentar los perfiles.  

 

D. M.: No queremos hablar de unidades dentro de un organigrama hasta que sea aprobado por los clubes.

 

 

 

 

P.: ¿Y han mantenido conversaciones con inversores y patrocinadores?

 

D. M.: Hemos hablado con agentes de televisión y patrocinadores. Pero hoy en día el fútbol femenino no tiene valor, y es difícil venderlo. Hay contratos que se tienen que ver y si, con la nueva persona jurídica, siguen en vigor. Hay mucho trabajo por hacer. No podemos prometer cosas que no tenemos. Tenemos muchas cosas en mente y avanzadas, pero todos los puntos tienen que ser aprobados en una asamblea extraordinaria. No queremos hacer nada público hasta que no seamos candidatas. Los clubes serán los primeros en escuchar nuestras propuestas. Pero está todo avanzado porque los tiempos son muy cortos. Pero el trabajo se puede quedar en nada si nuestro modelo no agrada a los clubes. La próxima temporada será de transición por el poco tiempo.

 

 

P.: ¿Cuál debe ser la estrategia para ganar visibilidad, afición y negocio?

 

D. M.: Hay que volver a tener una ventana televisiva. Lo que no se ve, no ocurre, repito. Y los medios de comunicación tienen que apostar por el femenino. Además, hay que mejorar el producto. Actualmente no es muy competitivo porque hay muchas diferencias por los escenarios en los que se juega. También hay que crear identidades y valores.

 

A. T.: Pero no debemos correr demasiado. Esto nos podría llevar a que el crecimiento no fuera estable. Queremos crecer a largo plazo.

 

 

P.: Sra. Tirapu, usted viene de una cantera potente y de un club con una apuesta por el equipo femenino. ¿Qué programas se desarrollarán para impulsar la base?

 

A. T.: El problema es el mismo. Ha habido hitos que han representado un boom de fichas. Está pasando con el Barça porque las niñas tienen un referente y figuras en las que verse. Y pasó con el Athletic. Esto ayuda. Pero no lo aprovechamos por igual en todas las comunidades autónomas. Generar referentes es primordial. Hay que ganar visibilidad y esto abre la puerta al resto de cosas. Las niñas deben tener referentes en los clubes de su ciudad. También en aquellos clubes que no se apoyan en una estructura masculina. Si un deporte no se ve, es difícil que a una niña se le ocurra ser futbolista. Lo que ves es lo que puedes proyectar. Hace falta que el talento se desarrolle y esté en condiciones dignas.

 

 

 

 

P.: ¿Cómo pueden aumentar los clubes sus recursos?

 

D. M.: No sólo hay que potenciar el club a escala deportiva, si no en cuanto a club. Porque hay muchas diferencias también en la gestión de las entidades. Hay que coger modelos de éxito como el FC Barcelona o el Atlético de Madrid.

 

 

P.: ¿Qué debilidades han aflorado hasta ahora en el fútbol femenino español?

 

A. T.: En 2015 hubo un cambio de paradigma con el Mundial Femenino y Universo mujer. Parecía que iba a crecer mucho y lo hizo de manera exponencial. Pero en pocos años hemos perdido la ola y han aparecido conflictos que han hecho que no se desarrolle. La pandemia tampoco ha ayudado. Puedes conseguir éxitos puntuales, pero luego la caída de después es grande. Hemos cogido olas y las hemos ido perdiendo. No ha habido un crecimiento estable. Siempre hemos estado acostumbrados a impulsos puntuales que después se han disuelto, tal como le pasó al baloncesto femenino años atrás. Hoy ya no es lo que era. Y esto es lo que queremos evitar. Hay que romper está dinámica y aprovechar este punto de inflexión. Hay riesgo de convertirse en la versión 2.0 del baloncesto femenino.

 

 

P.: ¿Qué hay que imitar del modelo masculino y que no hay que imitar?

 

A. T.: Es peligroso comparar continuamente porque el masculino existe y tiene su mercado. Nuestro aficionado es un público familiar, con un nicho de mercado diferente. Hay que abarcar horarios en los que la familia se pueda acercar. Hay que hacer hincapié en las diferencias del femenino y atraer a espónsores específicos. Hasta ahora se nos ha acusado de vivir a la sombra del masculino y esto, tiene un riesgo. Dependerá de cómo le vaya. Hay que trabajar en un modelo independiente y generar un producto.

 

 

P.: ¿Cómo hay que colaborar con LaLiga, la Real Federación Española de Fútbol y los sindicatos?

D. M.: Hay que ir unidos en el mismo barco. Cuando hablamos de consenso es para que todos nos unamos y todos vayamos de la mano. Estar peleados no genera sinergias y si al fútbol femenino le va bien, a todos les irá bien. Es una rueda y tiene que empezar a girar.