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Vicente Javaloyes: “Es mejor no ingresar por derechos audiovisuales y que nos televisen”

El director general de Lleida Esportiu y profesor de Inefc Lleida, asegura que aumentar la visibilidad es uno de los retos para el club, que define como “un Ferrari al que le echamos agua y, a veces, un poco de gasolina”.

Vicente Javaloyes: “Es mejor no ingresar por derechos audiovisuales y que nos televisen”
“Hay que rentabilizar el cemento”

Miquel López-Egea

12 ene 2023 - 05:00

Más visibilidad. Vicente Javaloyes, director general de Lleida Esportiu, considera que es mejor que te televisen, aunque no reporte ingresos para las arcas del club de manera directa, que perder ese altavoz. Aumentar la visibilidad y, por lo tanto, la afición es uno de los retos para un club, que define como “un Ferrari al que le echamos agua y, a veces, un poco de gasolina”. El doctor en derecho deportivo por la Universidad de Lleida y profesor en Inefc Lleida, sostiene que hay que vender algo más de lo que pasa en el campo, conectar con la ciudad y aumentar la visibilidad, tener un gerente o director general y recursos atípicos, con el objetivo de tener un retorno para el patrocinador, el fan y la afición. También considera que tener al FC Barcelona en la misma comunidad autónoma supone un hándicap y avisa de que la Superliga afectará al fútbol modesto porque se reestructura el ecosistema.

 

 

Pregunta: ¿Cómo se hace rentable un club de Segunda Federación si no percibe ingresos de los derechos audiovisuales?

 

Respuesta: Siendo el reflejo de una liga profesional: conectando con los fans y la ciudad, además de con la gestión. Hay que vender algo más de lo que pasa en el campo, como experiencias y que permita obtener recursos atípicos. La conexión con la ciudad debe hacer que vengan patrocinadores y abonados. Primera Federación ya es bastante deficitaria, por lo que no hay ningún ingreso por derechos audiovisuales. Pero hay recursos atípicos como la revaloración de jugadores. Esta temporada hemos tenido una indemnización por romper un contrato que nos ha supuesto 200.000 euros.

 

 

P.: ¿Se deben emitir los partidos gratuitamente? ¿Quién tiene que pagar la emisión?

 

R.: Preferimos no ingresar por derechos audiovisuales y que nos televisen, por el retorno para el patrocinador, el fan y la afición. Es mejor estar en pantalla: hemos tomado esta decisión a medio plazo porque no dejamos de ser un equipo de capital de provincia con un estadio de Segunda División con capacidad de 13.500 espectadores. Tenemos un Ferrari al que echamos agua o un poco de gasolina. Somos un club que debe estar en Segunda, pero para ello hay que hacer esfuerzos para volver a conectar y dar visibilidad a los patrocinadores: sería una tontería no retransmitir los partidos. Queremos subir una o dos categorías en cinco años

 

 

 

 

P.: ¿Cómo puede aumentar su afición si se está limitado a un territorio o una ciudad pequeña?

 

R.: Una cosa es el fan o abonado y otra, el simpatizante, que no hace falta que esté en la ciudad, pero sí que le guste el equipo y tenga una conexión con la ciudad. Queremos tener 4.000 personas o 5.000 personas en el campo y en dos años lo conseguiremos. Ahora estamos en 1.800 abonados, pero hemos partido de cero, con un club que prácticamente estaba muerto. Hay que salir a la calle, estar en cualquier actividad, ir a los colegios y hacer acciones y activaciones con empresas. Con Adidas hemos alcanzado un acuerdo para vender material y merchandising.

 

 

P.: El seguidor regional está dispuesto a pagar por el club de su ciudad?

 

R.: Nuestro hándicap es que no somos el Barça o el Madrid. Pero no nos pasa solo a nosotros. En A Coruña hay más gente del Barça o del Madrid que del Depor. Nuestro hándicap es que la gente es antes del Barça que del Lleida y hay que cambiar esta tendencia y que se sientan más vinculados a sus colores. Pero esto no se hace de un día para otro. El espectáculo del Barça es superior, por lo que hay que jugar con los horarios. También hemos alcanzado acuerdos con las peñas del Barça con un precio 2x1. Hay que trabajar para que, al menos, si no es tu primer equipo, sea el segundo y lo consumas siempre que puedas cuando juegues en casa.

 

 

 

 

P.: Ser de la misma comunidad autónoma que el FC Barcelona, ¿ayuda o perjudica?

 

R.: Perjudica. Y así será hasta que no sepamos dar este espectáculo que dan los clubes profesionales. Ir a ver el Barça supone estar por los alrededores del estadio tres o cuatro horas antes y hay gente que va allá a pasar el día. Esto es muy americano. Es lo que tenemos que aprender los clubes modestos, en la justa medida y posibilidad.

  

 

P.: ¿Los clubes modestos reciben suficientes ayudas?

 

R.: Tenemos que ser capaces de generar nuestros propios recursos. Pero somos entidades sin ánimo de lucro que cumplimos con una labor social que aportan valor al fútbol de educación. Hay que recibir ayudas por parte de la administración pero a cambio de colaboración: no es sólo llevar Ara Lleida o el Patronato de Turismo en la camiseta. Hay que educar desde este deporte.

 

 

P.: Un club como el Lleida, ¿debe activar palancas?

 

R.: Sí, y así lo estamos haciendo. Estamos trabajando en lo que es el espacio del estado y estamos con un proyecto de ciudad deportiva. Esto sirve para posicionar de una manera más fuerte, con una visión de compromiso hacia el resto de clubes. Hay que rentabilizar el cemento, conectar con visión comercial o los naming rights… al final todo esto genera un activo.

 

 

 

 

P.: ¿Cómo afectaría al fútbol modesto la Superliga?

 

R.: Si conlleva alguna medida por parte de las ligas nacionales respecto a los clubes que participan, supondrá cambiar el ecosistema interno porque sería una sanción global al club y no sólo al primer equipo. La Superliga no se trata de reforzar el monopolio, sino de coherencia, porque quiere jugar la liga nacional y además generará una competencia desleal. Por lo tanto, la Superliga afectará a clubes modestos y no tan modestos porque se reestructura todo.

 

 

P.: ¿El fútbol modesto se debe profesionalizar o, al menos, gestionar como una empresa?

 

R.: No podemos gastarnos el 70% u 80% de los ingresos en una plantilla. Hay que generar una estructura profesional que le dedique las necesidades a la competición. Hay que empezar la casa por los cimientos, por lo que deberían tener una figura de gerente o director general. Por pequeño que sea un club debe tener esta figura, que represente un 10% del gasto y el resto de su salario provenga a partir de lo que genere.

 

 

 

 

P.: ¿La nueva ley del deporte da más herramientas al fútbol modesto?

 

R.: Es una ley estatal, pero los clubes nos regimos por la norma donde tenemos el domicilio, por lo que deben ser las leyes autonómicas los que se encarguen del deporte a estos niveles, de la promoción y la potenciación. La ley estatal no piensa en los clubes no profesionales.

 

 

P.: ¿Qué ha sido un acierto y qué ha fallado?

 

R.: En vez de acudir a los tribunales vinculados a la administración o contenciosos, hay que buscar fórmulas donde haya un tercer tribunal independiente. Al final, lo pagamos todos los ciudadanos. El deporte tiene herramientas para solucionar los conflictos dentro de su ámbito. Por otro lado, decir que el deporte es de interés general me parece muy bonito, pero ¿va a haber algún tipo de bonificación fiscal? Se han quedado cosas en el camino y otras no se como se desarrollarán, como el balonmano.