Líder en información económica del deporte

Clubes

RC Polo de Barcelona cierra con pérdidas de tres millones de ingresos en el año del Covid-19

El Real Club de Polo de Barcelona consigue mantener estables en el año de la pandemia sus 10.800 socios, número que apenas ha variado pese al Covid-19.

Albert Ferrer

04 feb 2021 - 04:56

RC Polo de Barcelona cierra con pérdidas de tres millones en el año del Covid-19

 

 

El Real Club de Polo de Barcelona se resiente del Covid-19. El histórico club deportivo de Barcelona, que alberga cinco actividades deportivas distintas (polo, hípica, tenis, pádel y hockey) cierra 2020 con alrededor de tres millones de euros menos en ingresos, que, según su presidente, Curro Espinós, “puede absorber en una situación inusual gracias a su patrimonio”.

 

“El club es solvente y tiene fondos propios más que suficientes como para, puntualmente, tener este tipo de pérdidas; para este 2021 queremos equilibrar el presupuesto”, señala el presidente en declaraciones a Palco23. Pese a no estar aprobado aún porque la asamblea de socios se celebrará en abril, el presupuesto de la entidad se situará en torno a 24 millones de euros y estima alcanzar el break even, como suele ocurrir prácticamente todos los años.

 

Las actividades deportivas del club, junto con las actividades transversales de fitness y natación, han sufrido paralizaciones que han repercutido en su economía; pese a ello, una vez se retomó la actividad deportiva, la estabilidad generada por los socios y las distintas escuelas de la entidad, que trabaja con casi 2.000 niños, han provocado que el golpe sea mínimo.

 

Tras llevar prácticamente un año sin acoger competiciones importantes, Espinós espera celebrar en octubre el Campeonato Internacional Hípico y todas las competiciones de los otros deportes que tienen un rango elevado como el Campeonato de España de Pádel. Asimismo, el presidente de la entidad reclama poder retomar la actividad competitiva por parte del socio (certámenes interclubes, comarcales o locales), pues cree que es la razón social de este tipo de clubes.

 

 

 

 

Fundado en 1897, el club tenía pendiente reconvertir su gimnasio y ejecutar la construcción de una piscina interior, cuyas obras debían haber comenzado en septiembre de 2020. Si las circunstancias lo permiten, durante el próximo octubre comenzarán las obras de un equipamiento que necesitará una inversión de más de cinco millones de euros.

 

Respecto al accionariado del club, la entidad es una sociedad deportiva sin ánimo de lucro, en que los socios son partícipes del club sin una acción de propiedad. De las dieciséis hectáreas del club, cuatro son del RC de Polo y doce son alquiladas, aunque es patrimonio de la propia entidad. La suma de las aportaciones de los nuevos socios más las amortizaciones, es el dinero que el club reinvierte en sus instalaciones para mantenerlo en perfecto estado.

 

 

“Las relaciones con las administraciones y, en especial con el Ayuntamiento de Barcelona, han sido históricamente muy buenas, pues siempre nos han apoyado con nuestras pruebas más internacionales”, comenta Espinós.

 

 

 

 

Los patrocinadores del club han sido fieles al RC Polo pese al golpe producido por la pandemia. Pese a ello, la entidad ha sufrido la reducción del patrocinio derivado de las competiciones que se han ido cancelando a lo largo de los meses, cuyos ingresos han ido mermando. “En este año, estamos intentando aguantar, porque nadie se esperaba vivir una situación así”, comenta Curro Espinós.