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Osasuna debe invertir 16,7 millones antes de 2020 para no pagar 1,5 millones a Hacienda

El club navarro, que intenta clasificarse para la promoción de ascenso a Primera, obtuvo un beneficio neto de 7,3 millones en el primer semestre tras facturar 18 millones. La junta busca el ‘OK’ de los socios para recomprar el Sadar.

M.Menchén

09 may 2018 - 05:00

Osasuna debe invertir 16,7 millones antes de 2020 para no pagar 1,5 millones a Hacienda

 

 

Es imposible obtener los mismos ingresos en Primera y en Segunda División, pero CA Osasuna logrará cerrar 2017-2018 con una facturación muy superior a la del resto de sus rivales en la Liga 1|2|3. El club, que pelea por entrar en la fase de promoción de ascenso, cerró el primer semestre del ejercicio con 18 millones de ingresos, una caída de más del 50% respecto al negocio del año anterior. Aun así, obtuvo un beneficio neto de 7,3 millones de euros, que se suman a los 23,13 millones que ganó en 2016-2017.

 

Entonces, optó por realizar una reserva especial de inversión por 14,92 millones de euros que ahora exige anticipar movimientos, que se sumó a otra exención por reinversión de 1,75 millones. El club deberá encontrar en los próximos meses aquellos activos, ya sean patrimoniales o en forma de derechos sobre futbolistas, a los que destinar este dinero. De lo contrario, la comisión de control económico del club advierte en un documento interno al que ha accedido Palco23 que “la pérdida económica para el Club oscilará entre los 1,1 millones y los 1,5 millones de euros, según la cantidad finalmente materializada como inversión en inmovilizado para la fecha señalada”. A esta cantidad se añadirían los intereses de demora.

 

La ambición de la junta directiva presidida por Luis Sabalza era cumplir con esta obligación mediante la recompra del estadio El Sadar, que en 2014 fue entregado al Gobierno de Navarra para cancelar el grueso de su deuda tributaria. El precio propuesto por el club a pagar en un plazo máximo de diez años era el que fijó la Sección de Tasación de Hacienda Tributaria de Navarra: 16,2 millones por el campo de fútbol. Sin embargo, la propuesta fue descartada por la asamblea de compromisarios, con 147 votos en contra y 82 a favor.

 

 

 

 

Pese a este revés, la comisión señala que es “absolutamente necesario” que la dirección “estudie en profundidad las diversas opciones existentes para resolver esta problemática de la mejor forma posible y presente, tanto a la Asamblea de Socios Compromisarios como a la totalidad de la masa social del club, un análisis exhaustivo económico y financiero de la viabilidad” de las alternativas que hay.

 

Pese al rechazo inicial de los socios, la realidad de Osasuna es que está obligado a realizar una serie de actuaciones obligatorias para cumplir con las exigencias de LaLiga, como son la adecuación del sistema de iluminación y la instalación de nuevos videomarcadores y cubiertas. El Ayuntamiento de Pamplona, además, debe otorgarles la licencia de apertura del recinto deportivo, lo que obligará a una “reducción de las localidades disponibles actualmente en una cantidad muy importante”, según la comisión económica.

 

En este punto, la comisión recuerda que la opción de ejecutar la remodelación de mínimos para cumplir con las exigencias legales supondría rebajar el aforo de El Sadar en 800 espectadores, con la merma de ingresos que eso supondría en un momento en el que el club ha tocado techo en número de abonados con 15.910 miembros. Es más, Osasuna planteó a los socios que la recompra del recinto fuera acompañada de una inversión de 14 millones para ampliar la capacidad hasta 25.000 personas e incluir nuevos servicios.

 

 

 

 

La recaudación por socios y abonados es una de las claves en el futuro rojillo, tanto por el papel que tiene en el reparto de los derechos de televisión, como por los menores precios que pueden cobrar por patrocinios en Segunda División. Durante el primer semestre de 2017-2018, un total de 4,45 millones de los 6,82 millones de ingresos ordinarios procedieron de las retransmisiones, mientras que las cuotas de socios supusieron 1,62 millones y la taquilla aportó 210.987 euros adicionales. La actividad de las tiendas supuso unos ingresos de 70.003 euros por el canon que pagan Adidas y Grupo Smart, por los 471.765 euros que aportaron los contratos de patrocinio.

 

El alto nivel de rentabilidad del conjunto rojillo en la Liga 1|2|3 se debe, en buena parte, al aumento de las plusvalías por traspasos, que prácticamente se han doblado respecto a 2016-2017 y alcanzaron los 6,45 millones de euros antes de que se abriera la ventana del mercado de invierno. Además, se incluyeron 4,45 millones en la primera mitad del año, correspondientes al 50% de la ayuda al descenso. Por el contrario, las aportaciones que realiza LaLiga a los equipos descendidos también ha exigido a la junta anotarse unos gastos de 2,25 millones de euros, por el 75% de esta subvención que recibieron en 2014-2015, cuando aún no se habían modificado los mecanismos de asistencia financiera y todas estas aportaciones debían devolverse en caso de subir a Primera.

 

En seis meses, el gasto de personal fue de 5,71 millones de euros, un tercio de los 16,6 millones que Osasuna destinó al pago de nóminas en todo 2016-2017. Además, abonó 236.000 euros a las 19 agencias que representan a los 23 futbolistas y los tres técnicos de la plantilla. En total, el club contaba con 88 empleados en el área deportiva, seis en la administrativa y catorce en mantenimiento, además de medio centenar de fijos discontinuos.