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Las primas del ascenso a Primera provocan pérdidas de 1,9 millones en el Rayo Vallecano

El equipo madrileño abonó tres millones a sus jugadores por sellar el regreso a LaLiga Santander, mientras que los ingresos se situaron en torno a los 16 millones en 2017-2018. La previsión es recuperar el terreno perdido con ganancias en 2018-2019.

M.Menchén

19 dic 2018 - 04:58

Las primas del ascenso a Primera provocan pérdidas de 1,9 millones en el Rayo Vallecano

 

 

El Rayo Vallecano ha cumplido con la máxima de que difícilmente se llega a Primera División sin perder dinero. El club madrileño cerró la temporada 2017-2018 con unos números rojos de 1,9 millones de euros, que principalmente atribuye al pago de tres millones de euros en primas a la plantilla por el ascenso a LaLiga Santander. A ello se le añadieron unos ingresos ordinarios inferiores en un 9% a los del ejercicio anterior, con 10,84 millones, según la documentación de los accionistas a la que ha accedido Palco23.

 

“La evolución de los negocios de la entidad viene muy sesgada”, se defiende el consejo de administración, en referencia a la ausencia del colchón de nueve millones de euros que recibió en 2016-2017 para adaptarse a la nueva categoría. Esta circunstancia también afectó a su parte de los derechos de televisión, por los que recibió 6,84 millones, un 23,5% menos. Las cuotas de socios también cayeron, hasta 1,4 millones, mientras que la venta de entradas subió un 88% y superó el medio millón de euros.

 

Un incremento similar se produjo en el área comercial, donde la entidad controlada por Raúl Martín Presa logró rebasar los dos millones de euros. ¿La razón? Destaca principalmente la llegada de un futbolista saudí cedido dentro de un proyecto de LaLiga con el país de Oriente Medio, pero también que el despacho de abogados Bufete Rosales apareció en el frontal de la camiseta durante toda la temporada tras un año sin patrocinador principal. Actualmente, las equipaciones diseñadas por Kelme están limpias de publicidad en este espacio, pero Creditea figura bajo los dorsales y Modalia por encima.

 

 

 

 

La entidad espera revertir la tendencia a la baja de su negocio en 2018-2019, sobre todo gracias a los 40 millones de euros que, como mínimo, le garantizan los actuales contratos de televisión. A ello se le suman los ocho millones de euros que tienen asegurados en plusvalías por traspasos, prácticamente el doble que en la última temporada, después de que el RC Celta pagara la cláusula de rescisión de Fran Beltrán.

 

En cuanto al gasto, LaLiga le ha autorizado un límite salarial de 33 millones en su regreso a la máxima categoría, más del doble en comparación con los 15,4 millones de euros de 2017-2018; ese importe ya era un 57,4% superior al del ejercicio anterior, e incluso eliminando el efecto de las primas por el ascenso, el alza habría sido de 27% pese a los menores ingresos. Por el contrario, los gastos de explotación y en salarios no deportivos alcanzaron su punto más bajo de los últimos seis años, con 3,8 millones y medio millón de euros, respectivamente.

 

Además de frente deportivo, el Rayo Vallecano también lleva años disputado importantes partidos en los juzgados, donde tiene depositados 16 millones de euros para hacer frente a las sentencias pendientes por presuntas irregularidades fiscales. El club tiene tres procedimientos penales abiertos con la Agencia Tributaria, después de las actas abiertas por no tributar correctamente por IVA e Irpf entre 1996 y 2011. “La entidad no está de acuerdo con las actuaciones inspectoras llevadas a cabo”, defiende el consejo de administración en su informe.

 

Dos de estos casos ya están en el Tribunal Supremo, mientras que el primero, que es el más cuantioso, se encuentra en una fase más inicial después de que Hacienda pidiera reabrir actas y el club la denunciar por considerar que iba en contra de la Ley Concursal y la Ley Tributaria. De no ganar este juicio, el conjunto vallecano podría afrontar serios problemas de liquidez para afrontar todos los pagos. A efectos contables sí que no tendría ningún impacto, ya que tiene provisionados los 37,9 millones de euros que en total le reclama el Fisco.