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La federación catalana de balonmano, al borde del cierre

Palco 23

16 oct 2014 - 07:01

La Federació Catalana d'Handbol (FCH) ha encontrado en el Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès (Barcelona) uno de sus peores rivales. El consistorio, al que se le deben 500 euros, ha impugnado el convenio de acreedores que habían aceptado el 95,7% del pasivo la federación de balonmano, que asciende a 4,2 millones de euros. Si el juez no resuelve pronto esta cuestión, la entidad podría desaparecer ante la incapacidad de afrontar sus gastos.

 

La ley no permite a la FCH recibir las subvenciones de la Generalitat de Catalunya correspondientes a 2013 y 2014 mientras se encuentra bajo tutela judicial. Pese a que el importe de la ayuda de la Administración catalana ha caído un 70% en los últimos años, son unos recursos indispensables para que la federación para poder cubrir los gastos corrientes.

 

El Ayuntamiento de Cerdanyola, que representa el 0,05% del pasivo, se niega a aceptar el plan de viabilidad de la FCH y la quita del 60% con ocho años de espera para cobrar el 40% restante de la deuda. Su cerrazón contrasta con el papel de la banca, la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, que sí que habrían aceptado cobrar dentro de un tiempo el 40% de los compromisos pendientes de pago.

 

El acuerdo supone rebajar la deuda de la federación catalana de balonmano a 1,7 millones de euros. La subvención de la Generalitat ayudaría a asegurar la generación de tesorería necesaria para, ahora sí, cumplir con los pagos. Además, desde que presentó concurso en agosto de 2013, la entidad presidida por Tomás Moral inició una importante reestructuración a nivel de personal y mejoró su base de ingresos con un aumento de la cuota que cobra a los clubs.