Clubes

La familia Grifols se hará con el control del Joventut de Badalona por 3,7 millones de euros

Scranton Enterprises, vehículo inversor de los fundadores de la multinacional farmacéutica y varios de sus ejecutivos, se han comprometido a cubrir hasta el 100% si hace falta de una ampliación de capital de 3,7 millones de euros que asegura definitivamente la viabilidad del equipo de ACB.

La familia Grifols se hará con el control del Joventut de Badalona por 3,7 millones de euros
La familia Grifols se hará con el control del Joventut de Badalona por 3,7 millones de euros

Guillermo G. Recio / Marc Menchén

6 ago 2018 - 05:00

El Joventut de Badalona quiere disponer de la tesorería necesaria para volver a poner el foco en la lucha por los títulos

 

 

De estar a un paso de la liquidación a solucionar de forma definitiva sus problemas. El Club Joventut de Badalona ha puesto en marcha una ampliación de capital por 3,69 millones de euros que permitirá liquidar toda su deuda y disponer de la tesorería necesaria para volver a poner el foco de donde no debería haber salido: la lucha por los títulos. La entrada de este dinero ya está asegurada por Scranton Enterprises, un vehículo de inversión controlado por la familia Grifols, una de las más importantes de Cataluña, según ha podido saber Palco23.

 

Esta firma, en la que también participan algunos ejecutivos del gigante farmacéutico, se ha comprometido a comprar todas las acciones que no suscriban los actuales accionistas, por lo que su participación sería de hasta el 75%. Previamente, los socios deberán avalar una reducción de capital de apenas 2.000 euros mediante la rebaja del valor nominal de las acciones, de 60,1 euros a 60 euros. Se prevé que la junta de accionistas que dé luz verde a estos cambios se celebre en septiembre.

 

La operación, aprobada la semana pasada por el consejo de administración, se articulará de manera que cada socio pueda comprar tres acciones por cada una que ya posean. Sin embargo, ampliaciones de capital recientes en la industria del fútbol dejan entrever que difícilmente aficionados que poseen títulos por una cuestión sentimental la vayan a cubrir al 100%.

 

Fuentes conocedoras del desarrollo de las negociaciones explican que el deseo de la familia Grifols es que más gente pueda sumarse al club de la ACB, gracias a la credibilidad que representa contar desde ahora con un accionista de referencia de tanto peso. Con una fortuna estimada en 3.800 millones de euros, la familia fundadora de la multinacional homónima es la octava más rica de España y la segunda de Cataluña.

 

 

 

 

El futuro máximo accionista ha dejado clara su confianza en el actual equipo gestor, liderado por el presidente, Juanan Morales. De hecho, no habrá ninguna baja en el consejo de administración y lo que se hará es ampliarlo con tres personas que serán designadas por Scranton Enteprises. De momento no se ha determinado si serán ejecutivos de Grifols o si también apostarán por buscar un independiente que aporte know how sobre la industria del deporte.

 

Además, se han aceptado las líneas rojas marcadas por el club: la sede no se moverá de Badalona, se respetará el escudo y los colores, y se mantendrá la apuesta por una cantera que cada año forma a unos 500 jóvenes.

 

La entrada de recursos permitirá liquidar de forma definitiva toda la deuda generada en el pasado, ponerse al día con proveedores y transmitir una mayor confianza a los jugadores a los que se está intentando incorporar. “El objetivo a corto plazo es poder clasificarnos para la Copa del Rey y en pocos años poder optar a títulos”, confiesan en la entidad, sobre las esperanzas que hay depositadas en esta nueva etapa.

 

De momento, en lo que va de verano, La Penya ha renovado un año más al veterano Sergi Vidal y ha fichado a tres refuerzos importantes. Se trata del alero israelí Shawn Dawson, el escolta estadounidense Dakota Mathias y el ala-pívot irlandés Conor Morgan, que serán los encargados de ayudar a la plantilla canterana a ganar partidos.

 

La combinación de jugadores jóvenes formados en el club con la experiencia y el liderazgo de atletas extranjeros ha sido una estrategia empleada desde hace algunas décadas en el Joventut, igual que ocurre con el Movistar Estudiantes. Esta temporada, la entidad ha decidido ceder a varios de los jugadores más prometedores a clubes de la LEB Oro, como el Club Ourense Baloncesto. Además, La Penya ha recuperado su vinculación con el CB Prat para que vuelva a ser su filial.

 

 

 

 

Este nuevo ciclo se inicia tras un 2017 y un comienzo de 2018 no exento de altibajos, en los que incluso la continuidad del equipo de baloncesto ha estado en riesgo. A comienzos de año, los incumplimientos del Ayuntamiento de Badalona dejaron al borde del precipicio al club, que veía como no llegaban los más de cuatro millones de euros que se habían comprometido, a través de la compra de unos terrenos por parte del consistorio y un contrato de patrocinio para promocionar la ciudad.

 

Tras la presentación pública de ese gran acuerdo, el gobierno municipal anunció al poco tiempo una tasación de esa parcela que rebajaba su valor de 2,3 millones a unos 2 millones de euros. Más tarde, se comunicó al club que no se realizaría la operación porque los técnicos no veían de utilidad pública los terrenos y se negaban a firmar el informe. Hoy, esos terrenos son del Joventut de Badalona y la entrada del nuevo accionista les permite no precipitarse en la venta de los mismos y esperar una oferta que incluso permita obtener alguna plusvalía.

 

Los problemas se intensificaron con el bloqueo de los pagos del consistorio al club por el patrocino de la trasera de la camiseta por 4,8 millones de euros en cuatro temporadas (1,2 millones al año). Este importe era suficiente para compensar la suspensión de la operación inmobiliaria y el dinero necesario para cancelar la mochila del IBI, que previamente se les prometió que no deberían afrontar. En este sentido, desde la entidad confirman que ya se reciben los pagos del Ayuntamiento con normalidad y el próximo paso en realizar las mejoras que necesita el Palau Olímpic de Badalona.

 

Más allá del acuerdo de esponsorización del Ayuntamiento, Divina Pastora Seguros continúa como socio principal y da nombre al primer equipo. Estrella Damm, BMW, Spalding y Fundació Bancària La Caixa se encuentran en un escalón por debajo, mientras que el club cuenta con diez patrocinadores oficiales y más de 40 empresas colaboradoras.

 

 

 

 

La idea del equipo de ACB es contar con un presupuesto de cinco millones de euros en las próximas campañas, por lo que su objetivo se centrará en aumentar los ingresos por patrocinio y ticketing. En el segmento comercial, Morales y su equipo han desarrollado un plan de micropatrocinios para que los comercios de Badalona y de las proximidades obtengan derecho a poner el logo del en sus locales, tengan entradas para partidos, descuentos para productos, fotos con el primer equipo y se vayan incrementado los activos.

 

Sin embargo, ninguna aportación será tan esencial como la que destinará Scranton Enterprises, que no es la primera inversión que hace en la industria del deporte. Como ya adelantó Palco23, la firma lideró una ampliación de capital de 1,5 millones de euros en Realtrack Systems. La compañía almeriense, que se dedica principalmente a la monitorización de la actividad física, empezó a trabajar con el FC Barcelona y, tras ayudarle a perfeccionar su tecnología, también le puso en contacto con potenciales inversores para que desarrolle su plan de internacionalización.

 

Su estrategia de inversión se centra en el ámbito de la salud, el que mejor conocen los ejecutivos que participan en esta firma de inversión y en el que se concentran más del 75% de sus participadas. En su porfolio también figuran activos inmobiliarios, firmas de servicios financieros y tecnológicas, con nombres destacados como las cavas Juvé & Camps, el marketplace Wallapop o varios inmuebles en la zona alta de Barcelona.