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Haro-López Catalán (Betis): “Nuestro objetivo es ingresar 130 millones en dos años”

El presidente del club, Ángel Haro, y el vicepresidente, José Miguel López Catalán, desgranan el plan estratégico del club tras cerrar la reordenación del accionariado. La culminación de la ampliación del estadio y una nueva ciudad deportiva, entre los objetivos a largo plazo.

Marc Menchén. Sevilla

07 may 2018 - 05:00

 Haro-Catalán (Betis): “Nuestro objetivo es ingresar 130 millones en dos años”

 

 

En las oficinas del Real Betis por fin todo el mundo está centrado en la gestión del proyecto. No ha sido posible hasta hace pocos meses, cuando culminó un largo proceso iniciado en 2014 por Ángel Haro y José Miguel López Catalán para “devolver el Betis a los béticos”. Los dos empresarios, que ahora poseen conjuntamente en torno al 19% del club, desgranan cómo ha sido ese proceso y el ambicioso plan diseñado para el futuro. “La cifra de negocio es de 70 millones y con ventas de jugadores casi llegaremos a los 100 millones esta temporada, y la tendencia es llegar a 130 millones en un par de años”, apuntan en una entrevista con Palco23, la primera tras certificarse que en 2018-2019 disputarán la Europa League.

 

Ambos se encuentran relajados, felices por una temporada que culminará como nadie se esperaba tras años complicados para estabilizar a la entidad. “La primera etapa fue muy dura, porque el Betis estaba en una situación crítica, había bandos y para alguien que no se ha visto sometido al escrutinio público es duro”, recuerda Haro, y remata López Catalán: “El Betis estaba en un entorno de crispación en el que era imposible trabajar. Ahora es positivismo máximo”. Ahora, desde fuera ya no se aprecian guerras internas, y en un entorno en el que cada vez dominan los accionistas mayoritarios, ellos apostaron por recuperar el concepto de club social dentro de una sociedad anónima deportiva (SAD).

 

Tras varios meses de negociaciones, el consejo de administración logró poner fin a la etapa de Manuel Ruiz de Lopera y Luis Oliver previo pago de 15 millones de euros y una ampliación de capital dirigida a los aficionados, a la que incluso acudió el capitán del primer equipo, Joaquín, con la compra de un 2%.

 

“Entre nosotros dos tenemos algo más del 19% y con el resto de miembros del consejo de administración alcanzamos el 28%. Fuera hay personas que suman el 15% entre ellos, y esa es la idea del club que teníamos, que los que tengan que estar gobernando el club tengan que estar activos y tengan un programa que no les permita relajarse, de manera que los béticos decidan quién tiene que gobernar el club”, reflexiona Haro.

 

 

 

 

La construcción de “una minoría mayoritaria que dé estabilidad al proyecto” no ha estado exenta de riesgos. López Catalán recuerda que ellos empezaron a esbozar su proyecto sin saber seguro si podrían lograr la gobernanza, y ni siquiera se conocían entre ellos dos. “Empezamos a comprar acciones hace cuatro años, en un momento en que casi era tirar el dinero porque el 51% estaba intervenido y era de Lopera, y con un 4% no podíamos intervenir en nada”, señala el vicepresidente. De ahí que fueran a buscar uno a uno el voto de cada pequeño accionista: “Lo que pasó en esa junta es digno de elogiar porque todos los béticos se unieron”, rememora Haro, sobre la cita del 23 de septiembre de 2015.

 

Los dos consejeros delegados señalan que, si bien el hito europeo permite anticipar etapas, lo que es seguro es que ya nadie va a tener que volver a preguntar “¿pero de quién es el Betis?” y que el consejo y el equipo “está centrado en su gestión interna, sin frentes judiciales externos. Estamos en una situación muy propicia para seguir creciendo”. Para ello, también han profesionalizado la estructura, con áreas de trabajo bien definidas y ejecutivos que han permitido romper con “el modelo de gestión presidencialista en el que una persona era omnipresente y decidía hasta el color de los folios”

 

Haro considera que “eso no es forma de gestionar una empresa: debe haber departamentos con unas funciones muy claras, prioridades y que todo el mundo sepa qué es lo tiene que hacer, cómo y cuándo. Todavía queda trabajo, pero las parcelas están bien delimitadas”. Catalán, por su parte, enfatiza la importancia de la gestión de personas, que les ha permitido que ahora haya “un equipo humano muy bueno, desde lo que se ve en el primer equipo, hasta en oficinas”. Era una cuestión casi necesaria para cumplir con el ambicioso plan estratégico trazado, con el que quieren emular la meteórica trayectoria del Atlético de Madrid en la última década.

 

El plan establecido contempla alcanzar unos ingresos ordinarios de 130 millones de euros en 2020-2021, cuando este año se situarán en torno a los 70 millones de euros que se complementarán con otros 30 millones en plusvalías por traspasos. Catalán señala que más a largo plazo la ambición es que se pueda alcanzar una cifra de negocio de 200 millones de euros, que permitiría iniciar una nueva fase de inversiones. “Cuando nos pongamos en esos niveles de presupuesto, y eso puede suponer un nuevo ciclo de cuatro años, ahí sí puede haber una inversión importante a nivel patrimonial”, señala.

 

 

 

 

El ejecutivo considera que hace falta esa nueva etapa adicional “para consolidar el equipo, seguir en ese círculo virtuoso de fichar jugadores y vender, y conseguir un crecimiento de ingresos con ticketinghospitality, estar en Europa, etcétera”. “Hasta que no tengamos unos números sólidos y consolidados deportivamente, que eso te lo da estar compitiendo en Europa de forma recurrente, no ejecutaremos los planes que tenemos en mente; no hay que olvidar que somos una empresa con una cuenta de resultados, que tiene que ser sostenible, con un balance que absorba bien las inversiones que se realizan”, argumenta Haro.

 

Los dos máximos responsables de la entidad deportiva avanzan que su intención es que la ampliación del Benito Villamarín no se limite al Gol Sur, en el que se han invertido 15 millones de euros, sino que también se quiere rehacer la tribuna principal y construir una nueva ciudad deportivaDe momento, este año se realizará una inversión adicional en las zonas VIP.  “Hay algún margen que nos permitiría ganar un campo de fútbol y medio. Ahí tenemos cinco hectáreas y lo razonable es estar en diez hectáreas. Nos hace falta espacio, aunque quedan pocos terrenos que cumplan con estas características en Sevilla”, admite Haro.

 

Uno de los motivos por los que el plan de inversión ejecutado hasta hoy de 40 millones no incluye estas dos actuaciones es porque se debía priorizar también la parcela deportiva. El presidente argumenta que “el fútbol tiene la particularidad de que la medida del éxito empresarial está muy ligada a los éxitos deportivos”, a lo que el vicepresidente añade que “teníamos claro que debíamos salir del grupo de equipos que están entre la décima y la vigésima posición, que están muy igualados y que en cualquier momento puede provocar que desciendas”. Sólo así podían dar el salto cualitativo que les permitirá volver a jugar competiciones europeas y afianzar su continuidad en la élite.

 

 

 

 

Esta cautela también responde a la relación del fútbol con los mercados tradicionales de financiación, que aún perciben un riesgo excesivo y al Betis le ha obligado financiar a corto plazo inversiones que deberían ser a largo, como la construcción del Gol Sur. Catalán lamenta que “la banca no ha evaluado claramente los bajos riesgos que ahora mismo hay en los clubes de Primera División”, opinión compartida por Haro, quien añade que “los bancos no están profundizando y están dando oportunidades a fondos que están prestando a unos intereses altos y los bancos están desaprovechando”.

 

Ambos confían en recuperar esa confianza, a lo que también ayudará próximamente la conclusión del pago de toda la deuda asociada al concurso de acreedores, que bajará a menos de dos millones de euros este verano. Es algo que poco a poco continúan consiguiendo con sus accionistas y aficionados, a los que no creen que un elemento de seducción pueda ser una salida a bolsa o el reparto de dividendos. “No creo que el accionista de fútbol, al menos el bético tal y como lo hemos definido, haya entrado por el dividendo”, defiende Haro. Por el momento, la respuesta es clara: récord histórico con 51.000 abonados.