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El Sporting de Gijón deja a cero su deuda y prevé ganar 7,2 millones en Segunda

El club ha conseguido sanear su balance en tres años y poner fin a las deudas vinculadas a fondos de inversión como Bravo Capital y bancos especializados como IBB, con las que ha cancelado ya los 30 millones en compromisos pendientes de pago.

Marc Menchén

16 nov 2017 - 05:00

El Sporting de Gijón dejará su deuda a cero y ganará 7 millones en Segunda

 

 

El Real Sporting es uno de aquellos equipos a los que el ascenso a Primera y el nuevo ciclo audiovisual salvaron de un futuro incierto. El club asturiano pasó de sufrir día a día las tensiones de tesorería y los problemas para pagar sus deudas, a un balance saneado y una capacidad de obtener beneficios que ha permitido poner fin a una de las cuestiones que más criticaba la afición: el uso de los conocidos como TPO para financiar sus operaciones. Desde este verano, ya no se debe nada ni al fondo Bravo Capital ni al banco alemán de inversión IBB, con las que se consiguieron las últimas líneas de crédito por unos 30 millones de euros.

 

La memoria económica de 2016-2017, a la que ha tenido acceso Palco23, revela que la deuda neta sobre ingresos ha pasado de representar un 161% en 2012-2013 al 21% en el último curso. Además, en diciembre está previsto que se abonen 6,7 millones de euros de la deuda concursal, por lo que sólo quedarán por pagar 1,07 millones, de los que 300.000 euros corresponden a los propios accionistas. Es decir, que al cierre de 2017-2018 podría dejar prácticamente a cero su deuda neta.

 

“Se ha conseguido dar la vuelta a tan grave situación en solo dos años y medio”, recuerdan fuentes próximas a la entidad, sobre un trabajo que desde el primer momento ha estado monitorizado por LaLiga. Tras un balance negativo entre 2011 y 2015, el club logró recuperar la senda del beneficio en su regreso a Primera y lo consolidó en 2016-2017, en la que se anotó un beneficio neto de 6,7 millones de euros pese al descenso. Se trata de una desviación negativa de unos dos millones, esencialmente por la contabilización de la devolución de la ayuda al descenso que recibió en 2011-2012. Para este año, confía ganar 7,2 millones.

 

 

 

 

Los ingresos previstos se cumplieron casi al detalle, con una desviación positiva de 700.000 euros gracias a la televisión, que supuso 40,85 millones, y a una venta de merchandising superior a la prevista. Las cuotas de socios y abonados se situaron en 5,33 millones, por los 1,5 millones de ventas en taquilla, mientras que el área comercial generó otros 3 millones de euros. En cuanto al gasto, la dirección encabezada por Javier Fernández no se desvió ni un milímetro y destinó exactamente los 25,15 millones que se marcó.

 

Para el ejercicio en curso, la previsión es de 31,3 millones de euros en ingresos, de los que 5 millones corresponderán a plusvalías por traspasos. La diferencia respecto al resto de la categoría la marca la ayuda al descenso, que eleva a 18,4 millones la partida de la televisión. Por otro lado, se ha logrado amortiguar la caída del resto de ingresos, puesto que las cuotas de abonados y el área comercial sólo perderán un millón de euros, respectivamente, en comparación con el último año en Primera.

 

En cuanto al gasto, los ingresos por traspasos permitirán que haya más margen en salarios, con un total de 13,82 millones, de los que 2,8 millones corresponden al personal no deportivo. Los gastos de explotación bajarán un 50%, hasta 6 millones, muy influenciado porque esta partida recoge los compromisos de pago asumidos por cada club en virtud del Real Decreto-Ley que regula la venta centralizada de las retransmisiones.

 

La entidad sabe que no podrá explorar nuevos ingresos con los naming rights de El Molinón, una cuestión que ha quedado fuera del convenio de uso que se firmó el año pasado con el Ayuntamiento y que sí ha permitido poner fin a otro de los problemas del club: la situación de patrimonio neto negativo. La activación del derecho de uso del estadio se ha contabilizado en el balance por 29 millones, que ha supuesto pasar de un patrimonio neto negativo de 14,39 millones a uno positivo de 21,33 millones. “Se salva causa de disolución”, recuerda desde el club, que ahora pelea por lograr el ascenso directo a Primera.