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El nuevo estadio del Atleti llegará con un año de retraso

Palco 23

06 nov 2014 - 05:00

Los aficionados del Atlético de Madrid deberán esperar un año más de lo previsto para instalarse en su nuevo hogar. FCC anunció ayer que ha alcanzado un acuerdo con el club colchonero para retrasar la entrega del estadio de La Peineta a finales de la temporada 2016-2017 y no a principios, como estaba previsto. Entre los motivos del retraso figuran desde los problemas del grupo constructor para refinanciar deuda, como la judicialización de la operación urbanística que debía permitir sufragar los costes de las obras.

 

La negociación para el traslado se inició en 2008 y de por medio se ha producido la peor crisis económica de la historia reciente de España, a causa del boom del ladrillo. Ello ha obligado a FCC a redefinir el proyecto, ya que la compensación que esperaba obtener hace seis años con esta operación urbanística ha caído. El presupuesto del nuevo estadio rondaba los 195 millones de euros, de los que el Atleti sólo debía abonar 41 millones aproximadamente. El resto, se pagaba con la cesión de los actuales terrenos sobre los que se levanta el Vicente Calderón.

 

FCC se había asegurado que a cambio de levantar el nuevo coliseo rojiblanco, podría promover 2.000 viviendas con las que recuperar los fondos destinados a las obras de La Peineta. Además, se comprometía a soterrar el último tramo de la M-30 para completar el parque de Madrid Río, asumiendo un 57% del coste (más de cien millones).

 

El retraso se produce en un momento dulce para el Atleti en lo deportivo, con la consecución de la Liga BBVA la última temporada. El club llegó al verano con una cifra récord de 70.000 abonados, frente a la capacidad máxima de 55.000 personas que tiene actualmente el Vicente Calderón. Sólo estas cifras ya revelan la necesidad de la entidad controlada por la familia Gil para disponer de una instalación con mayor aforo si mantiene su competitividad sobre el terreno de juego.

 

Pero el club también defiende la operación por el cambio a nivel patrimonial que supone disponer de un estadio nuevo a uno con más de cuarenta años de historia. Tampoco es baladí el hecho de que el Atleti pasará a disponer de unos terrenos con el triple de metros cuadrados (88.000, en total) que los actuales. En cualquier caso, la ralentización de las obras también ayudará a los máximos accionistas a seguir trabajando la entrada de un socio inversor.