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El Mallorca pierde 7,9 millones en 2015-2016 por la falta de traspasos

M.M.A.

25 ene 2017 - 04:59

Maheta Molango, consejero del RCD Mallorca, admite que el negocio del fútbol en Segunda División es deficitario. Una afirmación que se sustenta en los resultados económicos del club que dirige, que en la temporada 2015-2016 registró unas pérdidas de 7,9 millones de euros. Se trata de un resultado negativo que quintuplica al registrado en el ejercicio anterior, debido a una desequilibrada estructura de ingresos y gastos que sólo se iba mitigando con la venta de futbolistas.

 

Otro de los elementos que explica el aumento del desfase presupuestario es la caída de los ingresos ordinarios, ya que la mejora de la factura audiovisual por los nuevos contratos no pudo compensar del todo la desaparición de las ayudas al descenso que percibía hasta 2015. Según la memoria anual, las ventas se situaron en 9,1 millones en la última campaña, frente a los 9,7 millones de 2014-2015.

 

Uno de los elementos positivos de este ejercicio, marcado por la entrada de Robert Sarver en el accionariado a mitad de temporada, fue la mejora de ingresos comerciales. Por un lado, los ingresos por cuotas de socios y abonados pasaron de 693.013 euros a 846.822 euros, mientras que las ventas en tienda más que se duplicaron, hasta 380.463 euros, tras la liquidación de artículos de Macron antes de firmar por Umbro. La publicidad subió de 1,1 millones a 1,9 millones de euros, en un año marcado por el apoyo del anterior dueño, Utz Claassen, a través de una de sus empresas.

 

Los cambios deportivos e institucionales también derivaron en un mayor gasto en salarios, que subieron un 18,6% y alcanzaron los 8,87 millones de euros. De este importe, 6,4 millones corresponden a nóminas del personal deportivo, incluido aquel no inscribible en La Liga.

 

Molango, en una entrevista con Palco23, explica que están trabajando en hacer sostenible la actividad del club bermellón, para lo que inicialmente fue necesaria una inyección de capital de algo más de 20 millones de euros. Esa operación era necesaria para restablecer el patrimonio de la entidad, que registraba unos fondos propios negativos de 11,6 millones de euros a 30 de junio de 2015.

 

La deuda de la entidad sigue siendo elevada, especialmente por los 19,3 millones de euros que restan por devolver a la Agencia Tributaria. Se trata de una parte importante asociada a la deuda concursal, y que se debía empezar a amortizar a razón de un millón de euros anuales si jugaba en Primera o 500.000 euros si bajaba a Segunda. La diferencia, de no modificarse el acuerdo, se dividiría en cinco cuotas únicas a amortizar entre 2017 y 2021, lo que detraería una parte importante de ingresos en los próximos años.