Líder en información económica del deporte

Clubes

El Guangzhou, en la cuerda floja por la crisis inmobiliaria de Evergrande

El conjunto chino, campeón de ocho ligas y dos Champions League asiáticas, fue comprado por la inmobiliaria Evergrande en 2010 a cambio de 100 millones de yuanes (13 millones de euros) para hacerse con el monopolio del fútbol chino.

Palco23

22 sep 2021 - 17:17

El Guangzhou, en la cuerda floja por la crisis inmobiliaria de Evergrande

 

 

El Guangzhou Evergrande se derrumba. El club chino, propiedad del grupo inmobiliario chino Evergrande, está al borde de la desaparición ante la amenaza de colapso su matriz, cuya deuda que asciende a más de 300.000 millones de dólares.

 

Fundado en 1954 en Cantón (Guangzhou), el club era un habitual de la segunda división china hasta que, en 2009, fue descendido por amaños. Al año siguiente, en 2010, tras ser intervenido por las autoridades, el club fue comprado por la inmobiliaria Evergrande, que le aportó su nombre y un cheque en blanco para invertir en su equipo. Tras ello, el equipo chino se ha hecho con ocho de las últimas diez ligas disputadas y también ha alzado dos veces la Champions League asiática.

 

En la década de 2010, el conjunto de Evergrande realizó varios desembolsos propios del fútbol europeo, como el fichaje de Jackson Martínez al Atlético de Madrid por 42 millones de euros y el de Paulinho al FC Barcelona por 40 millones de euros.

 

 

 

 

En 2012, el equipo abrió la mayor escuela de fútbol del mundo en Qingyuan después de haber invertido 1.000 millones de yuanes (131 millones de euros). También comenzó el año pasado las obras de un nuevo estadio que iba a tener un coste de 1.400 millones de euros, que pueden quedarse a medio plazo si el conjunto termina desapareciendo.

 

La crisis del equipo chino persiste a pesar de que el copropietario es Taobao, la plataforma de comercio electrónico que pertenece a Alibaba. El Guangzhou Evergrande ha ido acumulando pérdidas año tras año, que en 2019 alcanzaron 233 millones de euros, déficit que tuvo que asumir la empresa inmobiliaria.

 

Durante los años de bonanza del fútbol chino, conjuntos como el propio Guangzhou, Shanghai Sipg o Jiangsu Suning habían llegado a invertir más de 400 millones de euros en fichajes procedentes de Europa, los cuales se sentían más atraídos por el capital chino.