25 Ene 2022 | 11:17

Líder en información económica del deporte

Clubes

El Barça quiere músculo en la gestión: contratará a más de 120 personas en cinco años

El club alega la necesidad de construir un edificio corporativo propio ante la previsión de que la plantilla crezca un 17% a medio plazo, con las áreas comerciales y digital, como las más exigidas.

M.Menchén

09 oct 2017 - 04:58

El Barça quiere músculo en la gestión: prevé contratar a más de 120 personas en cinco años

 

Mantener la esencia de un club social, con las rutinas propias de una multinacional que ya factura 700 millones de euros al año. Es el reto que tanto Real Madrid como FC Barcelona han tenido en el nuevo contexto del fútbol europeo, y que en el caso de los blaugranas se ha traducido en un constante refuerzo de la plantilla, pero no de la que salta al verde cada fin de semana, sino de la que de lunes a viernes busca nuevas vías de ingresos u optimización de costes. Actualmente el área corporativa blaugrana cuenta con 348 efectivos y se prevé que a medio plazo sean al menos 120 más, según ha podido saber Palco23.

 

De cumplirse estas previsiones, la entidad deportiva dirigida por Óscar Grau rebasaría por primera vez el millar de empleados de media en un año, toda vez que esta cifra ya se alcanzó cuando aún no se habían externalizado algunos servicios, como el canal de televisión. A falta de los últimos datos disponibles, la temporada 2015-2016 se contabilizaron 914 trabajadores, de los cuales más de la mitad correspondían a personal deportivo profesional y, por lo tanto, la mayoría de ellos desarrolla su actividad diaria en la Ciudad Deportiva Joan Gamper, en Sant Joan Despí (Barcelona).

 

No obstante, en las instalaciones de Les Corts, sea el Camp Nou, las oficinas o el Palau Blaugrana, ya hay otros 500 empleados directos y otros 200 indirectos, que dan servicio exclusivo al club y que van desde la gestión de los accesos a los servicios de restauración. Muchos de ellos se encuentran desperdigados en despachos que se han ido habilitando como se ha podido en las actuales dependencias, de ahí que el proyecto Espai Barça incluya construir un nuevo edificio corporativo, de 18.000 metros cuadrados.

 

 

El club justifica la necesidad de este inmueble porque los trabajadores propios y los de algunas subcontratas “se encuentran actualmente ubicados de manera desordenada y poco eficiente en las diferentes instalaciones del FCB y fuera de las mismas”, según consta en la Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) en el barrio de Les Corts. “Estas circunstancias hacen necesaria la construcción de este edificio para la implantación de los servicios de administración y de gestión del FCB o de empresas que prestarán servicios exclusivos al FCB, y que son necesarias para su funcionamiento”, añade la propuesta acordada con el Ayuntamiento.

 

El crecimiento de la organización experimentó un primer salto importante con la llegada de Joan Laporta a la presidencia en 2003. Mientras que en la temporada 2004-2005 eran 519 empleados, un año después ya sumaban 687. En esta primera fase de profesionalización de la estructura, los esfuerzos se centraron sobre todo en el área deportiva, que pasó de 220 a 378 personas, mientras que en las oficinas se subió de 194 a 210 efectivos.

 

En 2009-2010, su última temporada al frente, el salto en los servicios administrativos ya era mucho más notable, con 321 personas. También se profesionalizó la alta dirección, que pasó de cuatro personas en 2003 a un total de once. Los esfuerzos por ganar músculo en el área corporativo no fueron en detrimento de la parcela deportiva, que antes de las elecciones de 2010 ya contabilizaba 430 trabajadores.

 

 

En este periodo también se culminó la externalización de determinadas actividades, como se evidencia la reducción de plantilla asociada al mantenimiento de instalaciones, servicios médicos o el canal BarçaTV, que primero gestionó Mediapro y, desde 2014, Telefónica. Estas acciones, que después han ido replicando muchos clubes de La Liga, supuso que el personal agrupado bajo este epígrafe bajara de 101 a 26 en el mandato de Laporta, y que ahora se ha estabilizado en una veintena de personas.

 

Con la llegada de Sandro Rosell a la presidencia se produjo cierto estancamiento en el volumen de trabajadores, en una primera etapa comandada por el ex director general Antoni Rossich, en la que el foco se puso en la reducción de costes. De hecho, incluso se produjeron diversas bajas, tanto en las áreas deportiva como administrativa. No fue hasta 2014-2015 cuando se produjo un nuevo impulso a la estructura corporativa, ya con Josep Maria Bartomeu en la presidencia, que prosiguió en 2015-2016.

 

Fuentes del club recuerdan que se han reforzado departamentos clave, como el comercial o el departamento digital. Aun así, admiten que el margen de crecimiento es importante, como evidencia que el Manchester United prácticamente les dobla en personal de oficinas. El argumento es claro: ellos, invisibles el fin de semana, son los que aseguran que el balón de la cuenta de resultados gire y permita mantener unos salarios cada vez más altos.