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El Barça engorda su deuda un 48% y se queda sin cartuchos para aumentar ingresos

El club dispara sus compromisos financieros y traza unos objetivos de ingresos que se verán comprometidos por la evolución de la pandemia. Sin el impacto del Covid-19, el club hubiera engordado, de todos modos, su deuda, aunque sólo un 38%.

Marc Romero

06 oct 2020 - 04:57

El Barça engorda su deuda un 48% y se queda sin cartuchos para aumentar ingresos

 

 

El FC Barcelona se endeuda para aguantar el golpe del Covid-19. El club presidido por Josep Maria Bartomeu finalizó el último ejercicio, cerrado el pasado junio, con una deuda de 820 millones de euros, lo que supone un incremento del 48% respecto a sólo una temporada antes. A este pasivo habría que sumar, además, los 815 millones de euros que concederá Goldman Sachs para pagar el Espai Barça. Si, como dijo ayer Jordi Moix, vicepresidente económico del Barça, todavía serán necesarios dos o tres años para volver a la casilla pre-Covid, ¿cómo generará ingresos el club cuando todavía azota la pandemia?

 

Según los datos presentados ayer por la entidad, entre junio de 2019 y junio de 2020 la deuda del Barça aumentó en 267 millones de euros, hasta 820 millones de euros, divididos entre deuda con la banca, con clubes y cobros anticipados.

 

Prácticamente la mitad de la deuda del FC Barcelona correspondió a compromisos con los bancos, con un total de 480 millones de euros, un 77% más que un año antes. La deuda con otros clubes, por su parte, ascendió 323 millones de euros a cierre de 2019-2020 (62 millones de euros más que en el ejercicio anterior) y los cobros anticipados, a 18 millones de euros.

A la deuda total, el club le resta la tesorería y las cuentas por cobrar con otros clubes para llegar a la deuda neta, que se situó en 488 millones de euros al cierre de la temporada 2019-2020. De este modo, la deuda neta de la entidad se más que duplicó en el último ejercicio, desde 217 millones de euros en la temporada 2018-2019.

 

 

 

A cierre de la temporada 2019-2020, la tesorería del club ascendió a 164 millones de euros (sólo seis millones más que doce meses antes), mientras la deuda a cobrar con otros clubes se situaba en 168 millones de euros, once millones menos que en la temporada anterior.

 

¿Qué hubiera pasado si el Covid-19 no hubiera existido? El pasivo total del club se hubiera situado en 770 millones de euros, de manera que el incremento hubiera sido del 38%, con 430 millones de euros correspondientes a la banca. Con una cuenta de tesorería y deudas a cobrar con otros clubes de 407 millones, la deuda neta sin la existencia del Covid se hubiera situado en 363 millones de euros.

 

Es decir, aunque el coronavirus no hubiera hecho acto de presencia, el club hubiera engordado su deuda de todos modos, aunque, está claro, tendría palancas para generar ingresos. La generación de ingresos para hacer frente a estos compromisos se antoja complicado en el contexto actual, en el que incluso el propio club anticipa dos o tres años para regresar al escenario anterior a la crisis del coronavirus.

 

El Barça tendrá que hacer frente a una deuda más abultada en un escenario en el que la pandemia afecta a sus negocios tradicionales y en el que no cuenta con recursos para generar nuevas vías de ingresos. Primero, por el retraso en el proyecto Espai Barça (que llevará más de cinco años culminar) y, en segundo lugar, porque se queda sin ‘cracks’ potenciales para vender.

 

La previsión del club azulgrana para la temporada 2020-2021 es llegar a unos ingresos de 791 millones de euros. De estos, la mayor parte corresponden a los derechos televisivos, que se prevé que alcancen 305 millones de euros en la temporada ya iniciada. Esta es la única partida que crece respecto al ejercicio cerrado de la temporada 2019-2020, debido a que los derechos televisivos correspondientes a los últimos partidos de liga se cobrarán en este ejercicio tras el retraso generado por el parón del Covid-19.

 

 

De todos modos, Moix admitió ayer que esta partida menguó en 2019-2020 por el formato de final a ocho de la Champions League que redujo el número de encuentros que disputó el Barça. A pesar de que la Uefa descartó repetir el formato en la temporada vigente, si el Covid sigue activo en Europa el número de partidos de la máxima competición europea podría volver a reducirse.

 

Por otro lado, el club prevé ingresar 281 millones de euros en concepto de venta de merchandising y patrocinios (es decir, el área comercial, con las renovaciones de Rakuten y Beko todavía pendientes), 98 millones derivados de los ingresos generados por el estadio, 73 millones de ingresos por los traspasos de jugadores y 33 millones de euros más de otros conceptos. 

 

Estas estimaciones quedan sujetas, sin embargo, a la evolución de la pandemia en España, y, aunque la situación parece no mejorar por el momento, el club ha considerado basar la realización de sus previsiones en un escenario optimista de evolución del virus.

 

Los 98 millones de euros generados por el Camp Nou, por ejemplo, se basan en la previsión de que a partir de diciembre se permita un aforo del 25% en el estadio y del 100% a partir de febrero de 2021. Si bien la Uefa ha aprobado abrir los estadios con aforos del 30% para las competiciones europeas como la Champions League, la decisión del organismo europeo del fútbol queda sujeta a la aprobación de los gobiernos de cada país.

 

El mes pasado, la presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Irene Lozano, ya avisó de que parecía muy complicado poder ver los estadios de fútbol con las gradas llenas este 2020 y apuntaba a una posible reapertura de parte del aforo a partir del próximo año.  

El club no sólo confía en la reapertura del estadio, sino también en la recuperación del turismo, en concreto para sostener las previsiones que ha realizado para su área comercial, que generará, según las cifras presentadas ayer, un total de 281 millones de euros en la temporada en curso. La semana pasada, la Organización Mundial del Turismo (OMT) avisó que el impacto del coronavirus hará que el movimiento de turistas de 2019 no se recuperará hasta 2023.