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CN Sabadell reacciona y resiste pese al golpe de cuatro millones del Covid

La pandemia del coronavirus ha pasado factura al club reduciendo en un 20% su masa social y obligándole a redefinir su estrategia de futuro.

Javier Trullols

22 mar 2021 - 04:54

CN Sabadell reacciona y resiste pese al golpe de cuatro millones del Covid

 

El CN Sabadell confía en salir reforzado de la pandemia. El club, que gestiona dos instalaciones que suman 50.000 metros cuadrados, ha sufrido un impacto de cerca de cuatro millones de euros en sus cuentas. Fruto de los cierres de sus instalaciones por el coronavirus, ha perdido en torno al 20% de su masa social.

 

A pesar de todo, ha logrado revertir una compleja situación, tras situarse al borde del abismo por la pandemia. A finales de octubre, su presidente, Claudí Martí, llegó a calificar de “dramática empresarialmente” la situación del club.

 

En la temporada 2019-2020, la facturación ascendió a unos 9,5 millones de euros, lejos de los doce millones de euros que se registraron en la 2018-2019 tras una caída del 21%, reflejando el impacto de la pandemia. Carles Poyato, director general del club, detalla a Palco23 que el impacto del coronavirus asciende a cuatro millones de euros, aunque ofrece una mirada optimista del futuro.

 

El club tiene actualmente créditos con entidades financieras, “una deuda consolidada y bien estructurada” derivada de la inversión para la construcción de las nuevas instalaciones y que representa el 25% de nuestra generación de flujo de capital.

 

La principal afectación que ha tenido la entidad es la pérdida de masa social”, detalla el ejecutivo, recordando que “perdimos capacidad de poder realizar nuevos proyectos al tener menos recursos”. El club se dirigía hacia los 30.000 socios, pero la llegada del coronavirus ha provocado que actualmente la cifra ronde los 20.000, aunque la demanda de deporte va en aumento semana tras semana, y eso puede convertirse en un cambio de tendencia, con muchas esperanzas depositadas en el próximo verano.

 

 

La gran fuente de ingresos del club son las cuotas de los socios, que abonan 38 euros al mes. Estos ingresos se complementan con la venta de servicios (médicos, estética, fisioterapia, entrenadores personales) y el patrocinio. Excepto un patrocinador, el resto ha mantenido su apoyo a la entidad deportiva, que además ha captado nuevos, como Finetwork, aunque el “reto es convencerles de que la temporada que viene, la del despegue, nos acompañen”.

 

Los socios, fruto de la declaración como entidad de utilidad pública del CN Sabadell en 2019, se benefician de ventajas fiscales debido a que aportan recursos económicos a una entidad sin ánimo de lucro, lo que les permite una deducción en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (Irpf) equivalente al importe de tres cuotas mensuales. Los beneficios que el club logra se reinvierten.

 

En la temporada 2020-2021, la más afectada por la pandemia, “será difícil cerrar en positivo, a pesar de los sacrificios”. El club confía en mantener sus ingresos, “sentando las bases para volver a crecer a buen ritmo” una vez pase la pandemia. Para ello, el club se está adaptando.

El club ha adaptado su estructura de gastos, aprovechando que “muchos son variables, lo que nos ha permitido tener un posicionamiento financiero más seguro”. Su director general anticipa la vuelta a lbeneficios la temporada que viene, siempre que la situación se normalice, gracias a una “estructura más limpia de gastos y más sólida de empresa”.

 

 

“Para todos era un escenario desconocido e incierto”, recuerda sobre la pandemia. En marzo del año pasado el club se vio obligado a cerrar, por primera vez, las instalaciones que gestiona, el centro de Gran Vía y el de Can Llong, que disponen de piscina, salas de fitnness y de actividades dirigidas, espacios comunes y zona de restauración. Ese periodo se aprovechó para llevar a cabo tareas de mantenimiento, reforma de vestuarios y pequeñas mejoras en las instalaciones, en base a proyectos a corto plazo al desconocer cuándo podrían reabrir.

 

Como empresa, la pandemia ha representado “uno de los peores momentos de la empresa a nivel global”. Un golpe al que ha reaccionado buscando innovar a través de una mejora de los productos y servicios a disposición de sus socios, como el nuevo proyecto pionero de eSports, poniendo a disposición 400 metros cuadrados de sus instalaciones para entrar en esta disciplina de gran presente y mejor futuro, que permite abrir una vía de contacto con el público joven.

 

El CN Sabadell, en el marco de su programa de mejora de las instalaciones, ha apostado por las energías renovables, con la instalación de 1.400 placas fotovoltaicas en Can Llonch y otras 700 en Gran Vía. En las próximas semanas anunciará un nuevo proyecto que revertirá en cambios en los centros que gestiona, así como un nuevo servicio para sus socios. Además, potencia la práctica al deporte al aire libre, menos limitada por las restricciones que el deporte indoor

 

 

Fundado en 1916, el histórico club arrancó su historia con las secciones de natación y waterpolo, el germen de una oferta polideportiva que se ha ido ampliando hasta contar con 18 secciones, y que recientemente se adentró en el mundo de los eSports de la mano de Asobu.

 

El club dispone de 200 trabajadores, y se tuvo que acoger a un expediente de regulación temporal de empleo (Erte) al cerrar las instalaciones y haberse reducido mucho los ingresos, debiendo abonar la seguridad social de los trabajadores y complementando sus sueldos en los primeros meses gracias al apoyo de los socios que siguieron abonaron la cuota. El Erte se ha ido modulando a medida que el club ha ido pudiendo reabrir sus instalaciones.

 

La disminución de los ingresos del CN Sabadell ha obligado al club a reajustar su inversión en deporte profesional, con la complicidad de los deportistas, que siguen compitiendo al máximo nivel. La entidad cuenta con estandartes como el equipo de waterpolo femenino, cinco veces campeón de Europa.

 

La administración “debería haberse implicado más, no nos sentíamos escuchados”

En cuanto al papel de las instituciones, Poyato considera que la administración “debería haberse implicado más, no nos sentíamos escuchados”, y asegura que se “han quedado cortas por recursos” y por la falta de una normativa adecuada.

 

El pasado sábado, el Gobierno publicó un decreto con una lista de los 95 sectores que podrán beneficiarse de los 7.000 millones de euros de ayudas directas, entre ellas la gestión de instalaciones deportivas y gimnasios, siempre que su facturación haya caído como mínimo un 30% en 2020. “Parece una buena noticia”, señala el director general, aunque “hay que leerse la letra pequeña”, advierte. En cualquier caso, “nos parece insuficiente”, reconoce, teniendo en cuenta las graves afectaciones del sector.