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CB Logroño cierra 2021-2022 con un millón de euros de ingresos y en pérdidas

La entidad es partidaria de la no profesionalización de la liga Asobal de balonmano y asegura que no se podrán obtener más ingresos por los derechos audiovisuales. El principal opositor a la competición cuenta con 1.200 abonados.

CB Logroño cierra 2021-2022 con un millón de euros de ingresos y en pérdidas
El directivo asegura que su enfrentamiento con la competición se produce “desde que mandan los clubes, desde entonces ha habido envidias”.

Miquel López-Egea

15 jul 2022 - 05:00

Club Balonmano Ciudad de Logroño, el club díscolo de Asobal, resiste. El club que compite en la liga de balonmano ha concluido 2021-2022 con un millón de euros en ingresos y en números rojos y para la próxima temporada espera tener un presupuesto similar al de este curso

 

Actualmente, la entidad riojana se sustenta gracias a las aportaciones realizadas por el Ayuntamiento de Logroño y el Gobierno de La Rioja, que aportan más de la mitad de sus ingresos de la entidad. El resto proviene de abonados y ticketing y publicidad. La entidad llegó a ingresar 1,7 millones de euros por temporada antes de la pandemia, sumando 3.000 espectadores en el campo.

 

El club, que se convertirá en profesional a partir de 2023-2024, ha terminado el ejercicio con un incremento del gasto. “Vamos a tener pérdidas porque competir en Europa cuesta dinero, participar en la competición llega a suponer 140.000 euros”, explica Ángel Rituerto, presidente de la competición, a Palco23. Por otro lado, el principal gasto fue el de la plantilla del primer equipo, que copó el 70% del presupuesto.

 

 

 

 

“Esperamos incrementar el número de patrocinadores para el próximo curso, así como el número de abonados”, añade el directivo. BM Logroño terminó 2021-2022 con 1.200 abonados, importe que supone la mitad de los socios que tenía antes de la pandemia. “Al emitir los partidos por televisión, la afición se ha acomodado”, sentencia.

 

El club es el principal opositor de Asobal y no es partidario de profesionalizarse; de hecho, dice que forma parte de la competición por imperativo legal. “No le veo ventaja a la profesionalización, nosotros formamos parte de Asobal porque estamos obligados, pero sino no estaríamos: no nos fiamos de ellos en nada”, critica Rituerto.

 

El directivo asegura que su enfrentamiento con la competición se produce “desde que mandan los clubes, desde entonces ha habido envidias”. “Llegó un momento en que siete clubes quisimos dejar la competición, pero al final nos dejaron tirados y sólo nos nosotros marchamos, pero la Real Federación Española de Balonmano nos obligó a volver, después de que el resto de los clubes traicionaran nuestros ideales”, asegura.

 

Por otro lado, el directivo sostiene que la profesionalización se aprobó mandando “un documento de 1.345 páginas” con muy pocos días para estudiarlo y que después “se aprobó en veinte minutos”. “Debería cambiar la forma que se está trabajando porque hay ciertos clubes que hacen y deshacen dependiendo de cómo les va: debería volver la forma de trabajar de antes”, denuncia el directivo.

 

 

 

 

“No vamos a las asambleas y sólo contestamos los obligados, pero nadie me ha dicho las ventajas de ser una liga profesional”, prosigue. Además, Rituerto cree que “los derechos audiovisuales son desproporcionados: aquí sólo vemos balonmano los que nos gusta y la realidad es que en España gusta menos que en Francia, Alemania, Hungría, Polonia o Dinamarca”. En este contexto, el directivo asegura que desde que se empezaron a televisar los encuentros se han perdido espectadores, y pronostica que no se conseguirán más recursos por los derechos audiovisuales de la competición.

 

En cuanto a la profesionalización, el directivo también se pregunta si hacer auditorías externas es “una ventaja para los que nos estamos pegando por calderilla” y crítica “tener que avalar un 15% del presupuesto”. “No nos llevamos tampoco con la federación, pero Asobal cree que si es liga profesional tendrán menos obligaciones con ella”, afirma.

 

Asimismo, sobre el enfrentamiento entre los clubes y el conflicto entre competición y federación, opina que “da muy mala imagen”. “Sabemos que tanto unos como otros no nos ayudarán: los que realmente nos dan apoyo son los patrocinadores”, sostiene, y propone que haya desgravaciones fiscales para el patrocinio.