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Barça, contra las cuerdas: deuda, salarios e ingresos para asegurar el modelo deportivo

Víctor Font, Toni Freixa y Jaume Giró dieron ayer, en el debate económico de las elecciones a la presidencia del FC Barcelona de Mundo Deportivo y Palco23, sus recetas sobre cómo sacar al club de sus dificultades financieras.

Javier Trullols

23 feb 2021 - 04:58

Barça, contra las cuerdas: deuda, salarios e ingresos para asegurar el modelo deportivo

 

El FC Barcelona está a punto de caer a la lona. Los candidatos Víctor Font y Toni Freixa, junto a Jaume Giró, responsable económico de la candidatura de Joan Laporta, coincidieron ayer en el debate económico de las elecciones a la presidencia del FC Barcelona de Mundo Deportivo y Palco23 en su diagnóstico de la situación dramática que vive el club.

 

La deuda del Barça, de 1.173 millones de euros, de los que 730 millones de euros corresponden a pagos a corto plazo, representa un grave problema para el presente y el futuro del club, coinciden los candidatos a dirigirlo a partir del 7 de marzo. Además, los presidenciables están de acuerdo en las recetas a aplicar: gestión de la deuda, generación de ingresos y negociación salarial, aunque el conflicto está en cómo afrontar estos tres aspectos de la gestión del club.

 

Otra coincidencia: el FC Barcelona se enfrenta a las elecciones más importantes de la historia contemporánea del club, inmerso en un proceso de reconstrucción que pasa por un cambio en la presidencia, la revisión del modelo deportivo tras cinco fracasos consecutivos en Europa y la ejecución del proyecto del Espai Barça, clave como herramienta de generación de ingresos que permita asegurar que el futuro del club está en manos de sus actuales propietarios, los socios.

 

Según Giró, el proyecto de Laporta se basa en las “cinco R”: reducir el gasto, refinanciar la deuda, recuperar los ingresos lo antes posible, restablecer la tesorería y revisar el presupuesto. En cambio, Víctor Font aboga por un plan de choque a cien días, con una refinanciación de la deuda, una reducción de la masa salarial y el desarrollo de tres nuevas líneas de negocio: “audiovisuales, merchandising y los juegos”. Mientras que Toni Freixa apuesta por reestructurar la deuda, defendiendo la necesidad del modelo deportivo propio y la generación de nuevos recursos, como los que reportaría un acuerdo de 250 millones de euros alcanzado por el 49% de Barça Corporate.

 

 

Refinanciar la deuda se ha convertido en una necesidad imperiosa para el FC Barcelona, con los pagos a corto plazo maniatando al futuro presidente, hasta el punto de que Giró auguró problemas de liquidez para la entidad y defendió la idea de la candidatura de Joan Laporta de lanzar una emisión de bonos que garantice al club disponer de dinero en mayo.

 

“Habrá que generar más deuda con la emisión de bonos, mientras generamos más ingresos”, ha asegurado el responsable de la propuesta económica de Estimem el Barça. “Hay que diversificar las fuentes para equilibrar financieramente el club”, detalló.

La propuesta de los bonos fue criticada por Víctor Font, para quien es “una idea improvisada”. El candidato afirmó que, “si gana Laporta, la solución de los bonos puede suponer un grave riesgo para la situación del club”, descartando que el FC Barcelona pueda emitirla y disponer de liquidez en mayo al asegurar que es necesario que pase por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (Cnmv), un asunto que ha generado tensión con Giró. “Aunque se diga una mentira mil veces eso no será verdad”, dijo el responsable económico de Joan Laporta. 

 

 

Emitir más deuda no es una solución para terminar con la deuda a corto plazo”, opinó por su parte Toni Freixa no entrando en el fondo de la batalla. “Nos sentaremos con bancos y acreedores para lograr escenarios de negociación”, añadió el letrado.

 

Con una masa salarial en reducción, pero que sobrepasa los 500 millones de euros esta temporada, el nuevo presidente deberá afrontar también el reto de remodelar la plantilla rebajando su coste al mismo tiempo que consigue dar un paso adelante en cuanto a su competitividad, con el objetivo de luchar por todos los títulos en juego y pasar página de las últimas decepciones en la Champions League.

 

 

El peso de la masa salarial inquieta. En noviembre, el FC Barcelona alcanzó un acuerdo para rebajar el coste salarial de la temporada 2020-2021 en 122 millones de euros de retribuciones fijas, además del diferimiento durante tres años de las retribuciones variables de este curso que representan una cifra aproximada de 50 millones de euros.

 

Para Font es necesario rebajar la masa salarial en 150 millones de euros pero reteniendo a Leo Messi, “prioridad absoluta desde el punto de vista deportivo e institucional”. “No prevemos tocar gastos que no sean de la masa salarial”, avanzó el candidato. “Hay que revertir la situación actual porque si no se toca la masa salarial, que es de más de 500 millones de euros, es imposible arreglar las cuentas”, detalló por su parte Jaume Giró.

 

En la misma línea que el resto de participantes en el debate, Freixa advirtió que LaLiga ha notificado al club que la masa salarial se debe reducir hasta los 370 millones de euros esta misma temporada, lo que supone una rebaja de más de 130 millones de euros respecto a las previsiones iniciales. “Estamos en una situación de masa salarial muy alta porque el modelo de club deportivamente hablando se ha invertido”, opinó.

 

Sin coronavirus, el FC Barcelona aspiraba a ser el primer club del mundo en sobrepasar los 1.000 millones de euros en ingresos, un hito en la historia del deporte. Ahora, tras la pandemia, el club puede cerrar la temporada 2020-2021 con unos ingresos cercanos a los 620 millones de euros, con una masa salarial que representa más del 80% de los ingresos totales de la entidad.

 

En esta tesitura, el Espai Barça se ha convertido en un proyecto clave para todos los aspirantes a la presidencia por su capacidad de generación de nuevos ingresos. El Real Madrid ha tomado la delantera con el nuevo Santiago Bernabéu, y el FC Barcelona no puede permitir quedarse en un estadio diseñado para las necesidades de mitad del siglo pasado. El club trabaja en base a una financiación de 825 millones de euros a devolver en 30 años con cinco años de carencia, los de años de construcción previstos. Es el plan acordado por la junta de Josep Maria Bartomeu con Goldman Sachs.

 

 

Freixa pretende acelerar antes de verano las obras del Espai Barça, una fuente de ingresos que considera vital para el club, y valora positivamente la financiación de Goldman Sachs a devolver con el incremental de facturación que se logrará con el nuevo estadio, considerando que “no existe ninguna excusa para plantear alternativas” al proyecto aprobado por los socios y éste debe arrancar lo antes posible, “compaginándolo con la disputa de las competiciones”.

Para Víctor Font, “hay que aprovechar el buen trabajo hecho en el club durante los últimos cuatro años” en el Espai Barça, además de realizar una auditoría “para asegurar si podemos añadir alguna mejora”. En relación a la financiación, reconoció que “nos gusta porque es un revenue share”, aunque avanzó que “estamos en disposición de mejorar las condiciones económicas de Goldman Sachs”.

 

En cambio, la candidatura de Laporta aseguró que “el acuerdo con Goldman Sachs es bueno”, pero no escondió que “cuando se estudia algún el proyecto a fondo hay dudas”. Además, y ante las críticas por la propuesta de ir a jugar a Montjuic para acelerar las obras, detalló que “la primera opción es ir a nuestro campo, pero hay que hacer un estudio y que, si entendemos que en lugar de cinco años podemos estar dos en otro sitio, lo someteremos a referéndum”.

El impulso de nuevas fuentes de ingresos también ha generado debate. “Las fuentes de negocio tradicionales tienen un recorrido de crecimiento limitado, por lo que hay que innovar” en base a activos digitales, señaló Font. Una afirmación que no dudó en rebatir Giró, para quien “no hay que desmerecer los ingresos tradicionales” y advirtió que es difícil que los activos digitales puedan aportar los 75 millones de euros perdidos por el patrocinio tradicional esta temporada. Freixa, por su parte, dio el golpe de efecto con su acuerdo estratégico por Barça Corporate con un “grupo inversor muy importante que va a permitir ingresar 250 millones de euros”.

 

Freixa, con un tono de consenso, Font, apoyado en su faceta de empresario, y Giró, aportando su experiencia en la dirección de CaixaBank, coincidieron en que la faceta económica no se puede disociar de la parte deportiva. El FC Barcelona debe recuperar el estilo propio que le diferencia, con un peso clave de la cantera y abandonando los fichajes millonarios, que le han llevado a invertir casi 1.200 millones en contrataciones desde verano de 2016.