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Jueves, 13 Diciembre 201803:30:30

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¡Si no lo quieres ver, es tu problema!

¡Si no lo quieres ver, es tu problema!

Si el deporte para ti son solo 90 minutos, 40 minutos, 27 vueltas, 5 sets o cualquier otra duración de un partido o carrera, para de leer. Este post no es para ti.

 

El deporte es mucho más que la competición, aunque todo pasa a su alrededor. Los héroes del campo, hoy, en el año 2018, ya trascienden a sus proezas en el mismo, y es que sus vidas suscitan interés a todas horas.

 

Abundan los medios de comunicación y las plataformas dispuestas a pagar autenticas fortunas por el derecho de emitir en directo competiciones deportivas de toda índole. Y es que el deporte es todavía -y quizás para siempre- la única forma de entretenimiento que no es repetible y obliga a su consumo en directo.

 

La crisis a la que se aboca el deporte no vendrá por la inflación de salarios o del precio de los derechos de retransmisión, sino que es la crisis del contenido y la relevancia. Y para seguir creciendo, el deporte debe aprovechar esta oportunidad.

 

 

 

 

De la población mundial, el 61% -alrededor de 4.600 millones de personas- ha nacido en el año 1980 o después. Son los tan nombrados Millennials y Gen Z’ers, individuos con sus atributos y características, entre ellas la hiperconectividad, la escasa capacidad de atención y la aversión a la publicidad intrusiva. Sobre todo, tienen una peculiar forma de consumir contenido deportivo… eso, si lo consumen del todo.

 

El directo ya no lo es todo y, depende de para quién, ya no significa mucho. Las propiedades y entidades deportivas, y los deportistas en particular, están tomando nota, y los últimos tres años han visto el advenimiento de nuevas plataformas digitales como Twitter (programas en directo de opinión sobre MLB, programas producidos por The Players’ Tribune, o la emisión en directo y realidad virtual del PGA Tour), Amazon (serie con el Real Madrid, partidos de la NFL), Facebook (partidos en directo de la MLB, series con Tom Brady) o Netflix (serie con la Juventus), que buscan monetizar derechos de retransmisión tradicionales y de otra índole, abriendo un acceso inigualable al perfil siempre elusivo de los menores de 35 años (perfil mayoritario de los usuarios de plataformas digitales).

 

También los deportistas han dado un paso al frente y han tomado cartas en el asunto -siempre espinoso- de la relación con los medios. El astro del béisbol Derek Jeter con The Players’ Tribune o Lebron James con Uninterrupted han dado un espacio genuino y directo para que las estrellas del deporte transmitan su opinión sin filtros e interpretaciones a los aficionados. Es una nueva era. La era del “sportainment”. El deporte en su más pura expresión como espectáculo de entretenimiento.

 

 

 

 

 

Las marcas no solamente lo saben, sino que además lo potencian y trabajan para crear contenido que, unido al deporte, comulgue con el público. Ya no vale solamente con leer y observar, las marcas quieren que nos unamos a ellas y a su experiencia y, por lo tanto, que formemos parte de ese momento experiencial gracias a las marcas.

 

Es tal la incidencia de las nuevas plataformas de comunicación alrededor del deporte, que las mismas ya producen para las marcas obras maestras de la publicidad en múltiples formatos. The Players’ Tribune produjo un spot para MasterCard usando a dos de las más grandes figuras del béisbol, David Ortiz y Alex Rodríguez (MasterCard es patrocinador oficial de la Major League Baseball.

 

La entidad financiera norteamericana Chase se ha asociado a Uninterrupted para crear la serie de entrevistas “Kneading Dough” con los mejores deportistas sobre su particular situación financiera y como han aprendido a gestionarse.

 

Yo mismo tuve el honor y el placer, cuando fui parte de Euroleague Basketball, de coproducir con los genios del contenido deportivo de la ESPN en Estados Unidos, la serie “Basketball Capitals”, que diseñamos e implementamos como una extensión de la activación del patrocinio de Turkish Airlines. El objetivo era dar a conocer al mundo algunas de las mejores ciudades de Europa, a través del prisma del baloncesto:

 

 

 

 

Yo lo tengo claro: si las marcas quieren llegar realmente al alma de sus consumidores y usuarios, y que estos vuelvan a sus casas no solo hablando del resultado del partido o competición, sino también de las emociones que sus héroes evocan, tienen que construir y expandir su narrativa más allá de los terrenos de juego, y liderar el “game around the game”.

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